Arboleda
Abre las manos
La sangre
sábado, 14 de agosto de 2010
El motín
Se le heló la sonrisa, con una mueca agria en los labios, todos los sueños se habían amotinado. Habló el mayor de todos ellos, con una voz grave, cuyo eco rebotaba dolorosamente en su cabeza. –Hemos sido tolerantes y pacientes contigo, tanto como cuarenta años en mi caso. Formábamos una unidad, ahora escindida. Nos creaste, para luego arrumbarnos, como trastos inútiles, en el desván de la memoria. Por unanimidad hemos decidido abandonarte pero antes, tendrás que escucharnos a todos.
Uno a uno, por riguroso orden de antigüedad, hablaron de sus quejas, de sus esperanzas frustradas.Rodó una gota cristalina por la mejilla del hombre, confirmación de la angustia de saberse desposeído para siempre de sus sueños, perdido en los páramos de una realidad insulsa y espinosa.Donde el sol es implacable durante las largas horas del día y un viento áspero, como una lengua seca y granulada, se restriega contra las heridas abiertas, con saña. Tampoco las noches traen la calma, están hechas de vendajes húmedos y fríos, cuajadas de reproches y mortales silencios, de un hondo vacío parecido a la muerte.
(Apareció en la revista electrónica En Sentido Figurado, julio 2010)
domingo, 25 de abril de 2010
Traspasando Fronteras (III)

EL LUGAR DE LAS COSAS OLVIDADAS
En la arena yacen esparcidas
las cosas que ha devuelto el mar
o que sufrieron una acogida brusca,
el viento y el tiempo se encargarán
de recortar sus sombras,
de fragmentar su utilidad
contra la dentadura de las rocas.
La quilla de un barco azul,
algas en un abrazo lánguido
y verde rodean una chancla,
la tinta huidiza de una carta,
cuerdas, clavos, bidones rotos,
sereno cementerio de las cosas.
Se filtra enigmática la luz
en el desmayo de los objetos,
en la quietud de los despojos.
La ronca voz del mar
con su canción eterna
mece la bruma del olvido,
llega al rincón narcótico de un sueño,
a inanimados testigos de un suceso.
IV Certamen Internacional Traspasando Fronteras (II)
TRAVESÍA DE UN SUEÑO
Asustados ojos escrutan en la niebla
en medio de dos mundos,
el frío y el hambre revolotean siniestros,
el miedo se dispara como un cañonazo.
Se amontonan los cuerpos como fardos
en el exiguo espacio de la barca,
se eterniza la noche entre tablones,
tiemblan los miembros, tiembla el agua.
Cara o cruz es la apuesta,
la rueda del azar gira despacio,
el destino fija sus eslabones
en la líquida negrura del océano.
Siluetas mojadas, frágiles, vulnerables
se aferran a las rocas hasta alcanzar la playa,
un pequeño ingenio parlante en el bolsillo,
un reguero de huellas salpica las dunas,
un zapato perdido en la ardua carrera,
un cuerpo rendido a la hipotermia.
En las tinieblas son sólo sombras,
el blanco de sus dientes, los amuletos de hueso,
la luz de una linterna reflejada en un rostro
les devuelve la humanidad que les resta la noche.
IV Certamen Internacional Traspasando Fronteras
No están hechos de humo
aunque les duelan los ojos
con la claridad almidonada
de las ciudades bulliciosas.
Llegan desde remotos lugares
con un hatillo de esperanzas
que poco a poco se disuelve
en un llanto de vacías manos.
Aguardan a la noche,
a la serenidad de las estrellas,
patrullan en hileras,
hurgan en los contenedores
los flacos restos del derroche.
Tras su sombra plana
y alargada en los muros
hay una historia roída
por el destino y las ratas,
una angustiosa memoria.
Los colmillos del viento
zarandean la dignidad,
se clavan en los huesos,
destrozan algún sueño.
En el pozo de los días
llueven las cenizas,
alrededor de improvisadas
fogatas letargo a cielo raso.
Están hechos de agua, de pan duro,
de infectadas heridas, de parásitos,
de ropa zurcida o encontrada,
de la caligrafía amarga de la calle.
lunes, 22 de marzo de 2010
martes, 9 de marzo de 2010

MICENAS
Hay una desolación que muerde el aire.
Pétreos bloques venidos de extintas canteras.
Los leones parecen el solitario emblema,
la única promesa en el dintel
de la ciudad expoliada.
El oro pálido de las máscaras
se funde en un pasado de leyenda.
Anónimo el sudor de los esclavos
junto al rescatado nombre de Agamenón.
Un hondo silencio lo domina todo,
los anchos muros, las colosales tumbas.
Vasijas

VASIJAS
Hay tanta emoción en las vasijas rotas,
sus trozos dispersos fragmentan la historia,
duele el cuarteado barro de su infancia.
Cuánto misterio de agua, tierra y fuego
reunido por concisas manos,
luz cambiante en las formas.
La fijación del fuego en sinuosas curvas,
en la policromía de un remoto alfabeto.
Cálidos recipientes de aceite, vino y grano
dormitando en la umbrosa espesura.
martes, 23 de febrero de 2010
Aquello que fue
con un balanceo lánguido y monótono.
En el lavadero lleno de trastos viejos
habitan muñecos resignados
a la inmovilidad, al frío trato,
indiferentes a los adultos que plegaron
su infancia en el fondo de un armario.
Un cactus casi ciego en la penumbra
de un húmedo rellano de escalera
parece tejer con su pelusa la trama
de horas grávidas y soñolientas.
Al traspasar la puerta acuden
como fieles perros los recuerdos,
los ojos sin párpados de las ventanas
atraen a las palomas y a los gatos.
Sólo en el corazón permanece
su esplendor de antaño,
aquello que fue antes de su ceniza.
Con un recuerdo especial para Manuel Carrasco
lunes, 22 de febrero de 2010
Sobre mí
Nací en Jerez de la Frontera, (Cádiz). Mi infancia transcurrió entre Sevilla y Essen (Alemania). La adolescencia y la primera juventud en Madrid. Trabajo de administrativo en Sevilla, donde resido. Géneros que desarrollo: poesía, poesía visual, relatos y microrrelatos.
Colaboraciones en: Agenda de la tolerancia, revista Océano, Cuadernos de Roldán, Aldaba, Diálogo, Jirones de azul, En sentido figurado, Poesía actual, Andalucía liberal, Revista Tinta china. Revista Grisú. Palabras diversas. En varias convocatorias de poesía visual Contra la violencia de género. Revista Nueva Grecia. Las afinidades electivas.
Publicaciones: Pliego monográfico de La Cuerda del Arco. Poemarios: La luna en el laberinto (1987). Arde la vida bajo el cobre lunar (1992). Tapiz de agua (2011). Bruñidas sombras (2012). Aún la lumbre (2014). Centinelas del frío (2015). Pájaros de cristal en el jardín de invierno (2017).
Finalista de varios certámenes de poesía.
Mención de Honor del II Premio Internacional "letras de Iberoamérica" y el Consejo Editorial de la Revista Literaria "En sentido figurado" 2018.
Premio de Poesía del IV Certamen Gertrudis Gómez de Avellaneda 2019.
