Arboleda
Abre las manos
La sangre
miércoles, 25 de enero de 2012
Conmueven
de un asilo, inalcanzables trenes,
silencio de botellas y cartas.
La calabaza seca de los años,
en una alcoba, donde la luz
hiere el celofán de los recuerdos.
Niños con su disfraz de adultos,
perdido su navío de lápices,
el cascabel de su sonrisa,
entre herramientas, grasa
y horas aplastadas como moscas.
El pan inalcanzable, en una choza
de hojalata, el agua cenagosa,
las manos cuarteadas de la miseria.
La flor de un hematoma
tatuada en la piel sumisa,
lo cotidiano del dolor en cada herida.
La luz dormida en un fichero,
con un rastro de hormigas,
de encanecidos nombres
vertidos mudos en la tinta.
lunes, 16 de enero de 2012
Crisis
martes, 10 de enero de 2012
domingo, 8 de enero de 2012
miércoles, 4 de enero de 2012
jueves, 29 de diciembre de 2011
domingo, 18 de diciembre de 2011
Navidad repartida
Era la ciudad con sus luces prestadas,
un escaparate de tentaciones,
la lámpara encendida de una fiesta,
un sol de cera, etiquetas, bombones.
El lagarto del frío, un muro de sombras,
a un lado, doradas constelaciones
de bailes con orquestas, caviar y vino,
al otro, una trémula luz, la sopa,
las bufandas benéficas ululando,
la repetida música de una gotera.
Una nuez partida, su cáscara vieja,
el resplandor cegador y las tinieblas,
lana virgen y voluptuosa seda,
esteras de periódicos y cenizas.
En el muro nosotros sin testigos,
espectadores o estafermos grises,
con un silencio pendular sin nombre.
martes, 13 de diciembre de 2011
sábado, 10 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Poema de Pablo Neruda
Ya se fue la ciudad
Cómo marcha el reloj sin darse prisa
con tal seguridad que se come los años:
los días son pequeñas y pasajeras uvas,
los meses se destiñen descolgados del tiempo.
Se va, se va el minuto hacia atrás, disparado
por la más inmutable artillería
y de pronto nos queda sólo un año para irnos,
un mes, un día, y llega la muerte al calendario.
Nadie pudo parar el agua que huye,
no se detuvo con amor ni pensamiento,
siguió, siguió corriendo entre el sol y los seres,
y nos mató su estrofa pasajera.
Hasta que al fin caemos en el tiempo, tendidos,
y nos lleva, y ya nos fuimos, muertos,
arrastrados sin ser, hasta no ser ni sombra,
ni polvo, ni palabra, y allí se queda todo
y en la ciudad en donde no viviremos más
se quedaron vacíos los trajes y el orgullo.
Sobre mí
Nací en Jerez de la Frontera, (Cádiz). Mi infancia transcurrió entre Sevilla y Essen (Alemania). La adolescencia y la primera juventud en Madrid. Trabajo de administrativo en Sevilla, donde resido. Géneros que desarrollo: poesía, poesía visual, relatos y microrrelatos.
Colaboraciones en: Agenda de la tolerancia, revista Océano, Cuadernos de Roldán, Aldaba, Diálogo, Jirones de azul, En sentido figurado, Poesía actual, Andalucía liberal, Revista Tinta china. Revista Grisú. Palabras diversas. En varias convocatorias de poesía visual Contra la violencia de género. Revista Nueva Grecia. Las afinidades electivas.
Publicaciones: Pliego monográfico de La Cuerda del Arco. Poemarios: La luna en el laberinto (1987). Arde la vida bajo el cobre lunar (1992). Tapiz de agua (2011). Bruñidas sombras (2012). Aún la lumbre (2014). Centinelas del frío (2015). Pájaros de cristal en el jardín de invierno (2017).
Finalista de varios certámenes de poesía.
Mención de Honor del II Premio Internacional "letras de Iberoamérica" y el Consejo Editorial de la Revista Literaria "En sentido figurado" 2018.
Premio de Poesía del IV Certamen Gertrudis Gómez de Avellaneda 2019.






