Arboleda
Abre las manos
La sangre
viernes, 27 de abril de 2012
Memoria histórica
Memoria histórica
Fueron silencios de espinas
los que hurgaron en las fosas,
sacando el agua escondida,
hueso y memoria abrazados
al tiempo de las ruinas.
Savia dieron a los árboles
petrificados gestos, voces
sesgadas, un clamor subterráneo,
eco entre las raíces.
Hay un precario olvido
con óxido encadenado,
al miedo de matarifes,
a la hierba profanada.
martes, 24 de abril de 2012
Rebeldes tambores
de rebeldes tambores,
percusión de lluvia
en la yema de los dedos;
cambió el guión,
el ritmo de los días.
miércoles, 11 de abril de 2012
Oración vertical
Estos miedos, señores, llegan desde arriba,
se van multiplicando por todas las esferas,
en cada ámbito de lo mundano.
Hay dedos que especulan sin mancharse
los guantes y empeñan la libertad ajena.
Débil la luz de la paciencia,
la única que no suena a monedas,
no quedan mejillas por ofrecer.
El agua era un bien a nuestro alcance,
pronto demandaremos camiones cisterna
o iremos al río a abastecernos, llegará,
no lo duden, un conflicto de suciedades.
Largas colas de gente vestida
con el uniforme gris de la desesperanza
y cadenas perpetuas de trabajo,
el pan nuestro de cada día.
No nos dejen caer en la tentación de la ira,
no hay antídoto contra esta epidemia,
millones de brazos juntos pueden
hundir macizos ídolos en el cieno.
Si oyen desde lo alto nuestros rezos,
sabrán que entre sus sílabas hay una profecía.
sábado, 7 de abril de 2012
sábado, 31 de marzo de 2012
30 de marzo Palestina
Bajo la sombra del olivo
enterradas promesas,
ramas cuajadas de adormecidos
frutos esperan el rito del vareo,
paraje solitario, sólo el viento
vocea cargado de amenazas.
Almas de nardo recorren
el campo abandonado,
la fantasmal aldea, las huecas casas,
las lindes de recuerdos familiares,
llenan de agua amarga un pozo
con la nostalgia de un país de flores.
Ensordecedor granizo metálico,
voces prensadas en una franja,
en los puños encerrada la impotencia,
en las líneas de la mano algo turbio.
Se ha levantado un muro de intolerancia,
de vergüenza, miedo y desconsuelo,
hay un fuego poderoso de ciegas llamas.
Éxodo de gente sencilla
envuelta en el polvo del olvido,
caminan con una plegaria muda,
un canto desgarrado en el pecho,
un terremoto cínico
sacude la tierra dividida.
sábado, 24 de marzo de 2012
domingo, 18 de marzo de 2012
Ayer y hoy, circuítos de la vida.
domingo, 11 de marzo de 2012
Fortaleza
LA FORTALEZA
Alrededor el mar, navíos, gaviotas,
pinceladas azules lo abarcan todo.
Rotación de planetas, vientos, estaciones.
Fortuna y adversidad van turnando la suerte.
Tesoros cubiertos de arena, algas y sal
en un espacio de mudo reposo.
Serena te alzas en el promontorio,
investida de dignidad, lejana o íntima,
gravita tu sombra poderosa en la isla.
El pulso del destino dicta tu humor,
solícita o cerrada como una concha,
aliento o muro de contención
para quien arriba a tu corazón de argamasa,
al centro de tu pétrea estatura.
Pesa la memoria dilatada, no sólo,
de yelmos y espadas reunidas,
el azar barajó con un aire salobre
intrigas, nombramientos, amoríos.
Un desolado páramo se filtra
por las heridas de tu alma
- quebrada arcilla, hendidura -
tanta cicatriz es hoy, línea de ocaso,
grito rebelde sobre un trazo de agua,
leve temblor de aves pasajeras.
Aún surge el vigor de las profundas grietas,
vibran los cimientos como ocultas raíces,
naufragio de tercos recuerdos
arrastra la marea a otras orillas.
La reflexión te imprime un sello de ausencia,
mascarón en la niebla, difuminados contornos.
Alguna losa es el pobre vestigio
del rastro neblinoso de la sangre.
En las profundidades acuosas
podridos arcones, piezas de oro,
regios tafetanes y vaporosas sedas,
que un día poblaron tus salones
bajo la inquieta luz de macizos candelabros.
Hoy resuena fuerte el eco en las estancias,
tristes, desnudas, mendigando ausencias,
un velo de polvo lo cubre todo.
Simulas ser en la distancia
otra Afrodita nacida del útero marino,
una leyenda que las mareas relatan
y esparcen por otras tierras los albatros.
jueves, 8 de marzo de 2012
Mujer
sábado, 3 de marzo de 2012
Guerras no
Parece que ha caído el invierno en la plaza
como una enorme zarpa.
Un cinturón de hogueras profana la armonía,
la extirpa igual que otro hierbajo.
A golpes de culata la estatua va cediendo
su cuerpo desmembrado.
La altiva cabeza rodante, un grito,
en la mácula del barro.
Se alza un brazo de las llamas,
es signo de advertencia o absolución tardía.
Arrastran su blanco torso hacia los arbustos,
duelo mudo entre pisoteadas margaritas.
Arrojadas las piernas en la fuente parecen,
a través de la profundidad acuosa y de los líquenes,
confusos e inmóviles albures.
La luna clava su luz de cobre
-dentellada luminosa entre las ruinas-.
Un caudal de rabia murmura tras las ramas,
mascarada ebria de sombríos uniformes.
Sobre mí
Nací en Jerez de la Frontera, (Cádiz). Mi infancia transcurrió entre Sevilla y Essen (Alemania). La adolescencia y la primera juventud en Madrid. Trabajo de administrativo en Sevilla, donde resido. Géneros que desarrollo: poesía, poesía visual, relatos y microrrelatos.
Colaboraciones en: Agenda de la tolerancia, revista Océano, Cuadernos de Roldán, Aldaba, Diálogo, Jirones de azul, En sentido figurado, Poesía actual, Andalucía liberal, Revista Tinta china. Revista Grisú. Palabras diversas. En varias convocatorias de poesía visual Contra la violencia de género. Revista Nueva Grecia. Las afinidades electivas.
Publicaciones: Pliego monográfico de La Cuerda del Arco. Poemarios: La luna en el laberinto (1987). Arde la vida bajo el cobre lunar (1992). Tapiz de agua (2011). Bruñidas sombras (2012). Aún la lumbre (2014). Centinelas del frío (2015). Pájaros de cristal en el jardín de invierno (2017).
Finalista de varios certámenes de poesía.
Mención de Honor del II Premio Internacional "letras de Iberoamérica" y el Consejo Editorial de la Revista Literaria "En sentido figurado" 2018.
Premio de Poesía del IV Certamen Gertrudis Gómez de Avellaneda 2019.








