Arboleda
Abre las manos
La sangre
miércoles, 29 de abril de 2026
7 de mayo 2026 a las 20:30 horas
sábado, 18 de abril de 2026
El toro que acariciaba la materia
Ahora enmarcado en La Hacienda El Rosario, un lugar con mucha historia.
Se puede conseguir a través del correo ventas@edicionesenhuida.es, sin gastos de envío, o encargarlo en cualquier librería.
domingo, 12 de abril de 2026
Primera reseña de la novela El toro que acariciaba la materia
El toro que acariciaba la materia es
una novela que despierta el interés del lector desde las primeras páginas hasta
el final. Te atrapa y ya no puedes dejar de leer.
Guarda
un perfecto equilibrio entre el contenido y la forma. Utiliza un vocabulario
muy variado, culto, preciso y concreto. Destaca el uso de abundantes figuras
retóricas, como, por ejemplo, metáforas y personificaciones, que dotan al texto
de lirismo; por esa razón, algunos párrafos se pueden considerar prosa poética,
lo que demuestra que la autora no ha podido o no ha querido renunciar a su amor
por la poesía, faceta que se evidencia en la inclusión en distintas partes del
relato de seis poemas, de los cuales cinco son suyos.
En
cuanto a los personajes, aparecen muy bien descritos física y psicológicamente.
Admirable el retrato de las mujeres, casi todas ellas sometidas al capricho y a
las órdenes de sus padres y/o maridos. Pero, a pesar de ese papel secundario
que la sociedad de su tiempo les otorgó, fueron capaces de salir adelante y, en
algunos casos, de romper las barreras y conseguir ser libres, en mayor o menor
medida. Me quedo con Remedios y Adelaida.
El
protagonista, Daniel, es un personaje complejo, lleno de luces y de sombras. Es
un hombre que se deja llevar por un deseo sexual irrefrenable y por la ira,
pero, al mismo tiempo, es tierno y
cariñoso con su sobrina Isabel y leal con sus amigos. Aspira a ser feliz y
tener hijos, que continúen su apellido, que transmitan su sangre; sin embargo, no es posible y eso le provoca dolor y frustración.
A través de sus obras como escultor sí consigue trascender, dejar una huella
permanente e imborrable en el tiempo. Era muy difícil introducirse en los
sentimientos, en la mente de Daniel y María José Collado lo ha logrado, a
través de un lenguaje cargado de plasticidad.
Para
finalizar, me parece muy interesante la descripción del ambiente de algunas
calles de Sevilla, por ejemplo, la calle Feria y su mercado, por donde desfilan
personajes muy peculiares. Vida en ebullición. Y no quiero olvidar la mención a costumbres populares, en este caso, a las
bodas en los pueblos extremeños, aunque supongo que estos ritos, con algunas
variantes, podrían hacerse extensivos a otros municipios
fuera de Extremadura.
Es
una lectura muy recomendable, y espero y deseo
que María José Collado siga en la senda de la narrativa, pues le aguarda
un futuro prometedor, sin abandonar, por supuesto, su vocación por la poesía.
Dolores Mejías, profesora de literatura, ya jubilada.
Sobre mí
Nací en Jerez de la Frontera, (Cádiz). Mi infancia transcurrió entre Sevilla y Essen (Alemania). La adolescencia y la primera juventud en Madrid. Trabajo de administrativo en Sevilla, donde resido. Géneros que desarrollo: poesía, poesía visual, relatos y microrrelatos.
Colaboraciones en: Agenda de la tolerancia, revista Océano, Cuadernos de Roldán, Aldaba, Diálogo, Jirones de azul, En sentido figurado, Poesía actual, Andalucía liberal, Revista Tinta china. Revista Grisú. Palabras diversas. En varias convocatorias de poesía visual Contra la violencia de género. Revista Nueva Grecia. Las afinidades electivas.
Publicaciones: Pliego monográfico de La Cuerda del Arco. Poemarios: La luna en el laberinto (1987). Arde la vida bajo el cobre lunar (1992). Tapiz de agua (2011). Bruñidas sombras (2012). Aún la lumbre (2014). Centinelas del frío (2015). Pájaros de cristal en el jardín de invierno (2017).
Finalista de varios certámenes de poesía.
Mención de Honor del II Premio Internacional "letras de Iberoamérica" y el Consejo Editorial de la Revista Literaria "En sentido figurado" 2018.
Premio de Poesía del IV Certamen Gertrudis Gómez de Avellaneda 2019.


